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El problema comúnmente llamado envejecimiento poblacional se lo puede definir rápidamente como un aumento de la franja de población mayor a los 65 años. Es un proceso de cambio en la estructura de la población que toca de lleno a los países desarrollados, con población envejecida, aunque también está avanzando en países en vías de desarrollo, como Argentina. Sus causas fundamentales son una fuerte caída de la tasa de natalidad asociada a un incremento en la esperanza de vida.

Secundariamente al aumento progresivo de la longevidad en la población, surge el Deterioro Cognitivo Leve (DCL) y la demencia, que constituyen uno de los problemas de salud pública más importantes del siglo XXI. Dada su relación con la edad, constatamos en la última década un continuo incremento tanto en su incidencia como en su prevalencia.
  • El Deterioro Cognitivo Leve (DCL) se caracteriza por un declive de funciones intelectuales en el contexto de funcionamiento diario normal. Si bien no existe un punto de corte claramente establecido para la determinación del diagnóstico clínico, las investigaciones sugieren que los individuos con DCL tienden a alejarse 1,5 desviaciones estándar (SD) de la media para su edad y nivel educativo, en cualquier esfera cognitiva (ej. memoria, atención, lenguaje o función ejecutiva).

    Recientemente, se ha llegado a un consenso en la clasificación de 3 distintos tipos clínicos del DCL: 1) El DCL amnésico; 2) El DCL con afectación de varias funciones cognitivas y 3) el DCL con afectación de una función cognitiva distinta de la memoria. El DCL amnésico incluye a los pacientes con una alteración de la memoria exclusivamente. El DCL con afectación de varias funciones cognitivas incluye pacientes con múltiples déficits cognitivos, que pueden afectar al lenguaje, función ejecutiva y función viso-espacial. Este se divide en dos subtipos: uno en el que está alterada la memoria, además de otras funciones cognitivas, y otro sin alteración de la memoria. Esta diferencia es importante cuando se tiene en cuenta la evolución de estos pacientes. El tercer tipo es el DCL con afectación de una función cognitiva distinta de la memoria; estos pacientes sólo tienen alterada una función, como el lenguaje, la función ejecutiva o la función viso-espacial, y tienen una evolución diferente a la de los pacientes con afectación de la memoria.

    Hay distintas causas relacionadas con los distintos tipos y subtipos clínicos del DCL que se acaban de exponer. Así, el DCL amnésico podría relacionarse a una probable causa degenerativa y puede representar una fase prodrómica de la Enfermedad de Alzheimer. También el DCL con afectación de varias funciones cognitivas y de la memoria tiene una alta probabilidad de evolucionar a una EA. Por el contrario, subtipos en los que hay alteración de otras funciones cognitivas, tienen más probabilidad de evolucionar a otros tipos de demencia, como por ejemplo la demencia de cuerpos de Lewy. Por otra parte, la depresión puede también ser la causa del DCL amnésico y del DCL con afectación de varias funciones cognitivas y de la memoria.

    Actualmente no existen medidas farmacológicas disponibles para mejorar los síntomas o detener/enlentecer la progresión del DCL, especialmente en efectos de beneficios a largo plazo. Las limitaciones en los tratamientos farmacológicos y el alto riesgo de progresión a la demencia, evidencian la necesidad de prevenir y de desarrollar opciones de tratamientos psicosociales eficaces para esta población en particular.

    La promoción de dichas actividades psicosociales están basadas en estudios recientes que comprueban que, a pesar de sus daños cognoscitivos, los individuos con DCL conservarían la capacidad de aprender nueva información y adaptar su comportamiento, existiendo evidencias de plasticidad cognitiva.
  • La detección precoz implica el poder conocer las situaciones y características de un envejecimiento normal, aprendiendo a discriminarlas de aquellas que se desvían de los estándares y que, por tanto, requieren de atención especializada.

    Las alteraciones en la memoria pueden causar preocupación cuando incluyen los siguientes signos:

    - Pérdida de Memoria Reciente, por ejemplo, repetición de historias o preguntas más veces de lo habitual, olvido de conversaciones o de citas importantes.

    - Dificultad para realizar las rutinas correctamente (por ejemplo, rutinas del hogar).

    - Problemas con la abstracción de pensamiento o números.

    - Problemas con el lenguaje

    - Desorientación en tiempo y/o espacio, por ejemplo, distraerse o desorientarse fácilmente.

    - Disminución del juicio

    - Colocación de objetos en lugares diferentes que los habituales o en lugares extraños (por ejemplo, el azúcar en la heladera).

    - Alteraciones en la personalidad.

    - Cambios de humor, depresión, aislamiento o ansiedad.

    - Falta de iniciativa.
  • Las iniciativas llevadas a cabo en los últimos años para la determinación de índices neuropsicológicos característicos del DCL, responden a diferentes retos, entre ellos, al de poder identificar a las personas con altos riesgos de progresión a las enfermedades neurodegenerativas, en miras a aplicar intervenciones tempranas que enlentezcan este progreso.

    Bajo este objetivo, un primer paso de gran interés se vincula a la diferenciación entre adultos mayores saludables y aquellos que padecerían DCL. Dado a la similitud de los cambios cognoscitivos que se observan inicialmente en el envejecimiento patológico y en el proceso normal de la vejez, la evaluación neuropsicológica resulta esencial en la determinación este diagnóstico diferencial.

    Una de las definiciones actualmente aceptadas de punto de corte en la conceptualización de DCL es el de una desviación de ≤ 1,5 desviaciones estándar (DE) en los resultados para cada test. Esto se basaría en una estrategia de diagnóstico inter-sujeto, es decir, aquellos individuos que puntúen 1,5 DE debajo de los criterios establecidos para su edad y educación, se incluirían en los límites para el diagnóstico de DCL.

    La importancia de las pruebas neuropsicológicas se comprende también para el ámbito de las enfermedades neurodegenerativas. La indagación de las funciones cognitivas a través de valoraciones neuropsicológicas integrales, aportaría datos de interés en la diferenciación entre el DCL y la demencia así como en la diferenciación de diversos subtipos de DCL y en la indagación de su evolución. Las pruebas neuropsicológicas constituyen una herramienta clave en el logro de este último objetivo, facilitando el seguimiento de los pacientes y una descripción detallada de sus funciones cognitivas a lo largo del tiempo.

    Uno de los subtipos de DCL que mayor evidencia neuropsicológica presenta en la literatura, corresponde al tipo amnésico (DCL-a). En la actualidad, se plantea que el DCL-a presentaría alteraciones específicamente en pruebas de memoria explícita a largo plazo, de tipo episódico y semántico.

    No obstante, la valoración de la memoria no sería suficiente para caracterizar la naturaleza del síndrome de DCL ya que, en gran cantidad de casos, no es sólo la afectación de este dominio lo que determina el perfil cognitivo de este tipo de pacientes. Los estudios indican incluso que, el DCL multidominio, se presentaría más frecuentemente que el DCL amnésico puro y que los pacientes que tienen una afectación en la memoria en conjunto con una o más de las restantes funciones cognitivas tendrían mayores riesgos de progresión a las demencias.

    Una valoración neuropsicológica completa en esos casos resulta fundamental, para la detección e intervención temprana y eficaz.

    CIATEC, ofrece una evaluación integral de funciones intelectuales, entre las cuales encontramos la memoria, la atención, la función ejecutiva y el lenguaje y una valoración exhaustiva para la comprensión de la funcionalidad del paciente. La evaluación neuropsicológica permite detectar signos clínicos de alarma e intervenir tempranamente con carácter preventivo primario (en personas saludables) y secundario (en personas con deterioro cognitivo leve). Asimismo, se ofrecen cursos informativos, para profesionales y personas interesadas en conocer en profundidad las características de la detección precoz, cómo lograrlo y de qué manera intervenir.