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  • ¿Qué es la demencia?

    La demencia es un síndrome adquirido, producido por una afección orgánica que, de forma progresiva y crónica, produce el deterioro global de las funciones cognitivas, lo cual provoca incapacidad en la persona. Estos cambios se acompañan generalmente de alteraciones en la conducta, en el carácter y en la personalidad. Su consecuencia inmediata es la de alterar la vida social, laboral y cotidiana del paciente e interferir en las relaciones con su entorno próximo.
  • ¿Cuáles son los diferentes tipos de demencias?

    Los trastornos de la demencia pueden clasificarse de diversas maneras. Algunas de las clasificaciones usadas frecuentemente son las siguientes:

    • La demencia cortical: Es la demencia en la cual el daño cerebral afecta principalmente a la corteza cerebral o capa exterior. La demencia cortical tiende a causar problemas en la memoria, en el lenguaje, el pensamiento o la conducta social.

    • La demencia subcortical: Es la demencia que afecta las partes del cerebro que se encuentran debajo de la corteza. La demencia subcortical tiende a causar cambios en las emociones y el movimiento, sumado a los problemas que causa en la memoria.

    • La demencia primaria: Es la demencia que, como la enfermedad de Alzheimer, no resulta de otra enfermedad.

    • La demencia secundaria: Es la demencia que ocurre como resultado de una enfermedad física o lesión.

    Algunos tipos de demencia pueden incluirse en más de una de estas clasificaciones.

    Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer pude considerase tanto una demencia primaria como una demencia cortical.
  • ¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?

    La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más habitual de demencia en los adultos. Aunque esta forma de demencia se expresa más frecuentemente a partir de los 80 años, puede presentarse en personas con edades comprendidas entre los 65 y 75 años e, infrecuentemente, en adultos jóvenes a partir de los 30 años. Se la considera una demencia de naturaleza neurodegenerativa primaria, actualmente irreversible y progresiva. Morfológicamente se dan a nivel cerebral degeneraciones neurofibriales y placas seniles. Su origen no es atribuible a una sola causa, sino que en ella concurren múltiples factores de riesgo que interactúan, activando una cascada de acontecimientos que desembocan en las lesiones cerebrales que la caracterizan, aunque, sin lugar a dudas, el factor de riesgo por excelencia es la edad.
  • ¿Cómo se presenta la Enfermedad de Alzheimer (EA)?

    Clínicamente la EA se manifiesta inicialmente con la presencia de síntomas imperceptibles. Este inicio silencioso dificulta su detección temprana y por lo tanto su diagnóstico precoz. La importancia del diagnóstico en esta fase radica en que, si se interviene farmacológicamente y con estrategias no farmacológicas en las fases iniciales se puede modificar su curso natural. Ello favorece que la persona mantenga la autonomía durante el mayor tiempo posible y se demore la dependencia, lo cual influye disminuyendo la carga que implica para los cuidadores.
  • ¿Cómo evoluciona la enfermedad de Alzheimer?

    La EA atraviesa por diferentes etapas durante su evolución. La etapa predemencial asintomática es muy prolongada y durante ella se instauran las lesiones morfopatológicas, sin que se produzcan manifestaciones clínicas. La etapa predemencial sintomática aparece solo en algunos pacientes y se manifiesta clínicamente por una pérdida aislada de memoria, rara vez por un déficit de otro tipo.

    Finalmente, se encuentra la etapa demencial, que define la enfermedad y durante la cual se recorren los estadios de demencia leve, moderada y grave.
  • Estadios de la demencia

    La enfermedad de Alzheimer recorre los estadios de demencia leve, moderada y grave que se pueden evaluar con diferentes escalas clínicas (CDR, GDS, etc.)

    Cuando la demencia es leve, el paciente encuentra dificultad para desarrollar su trabajo o profesión. Hay una pérdida de memoria de evocación moderada, junto con ligeras alteraciones en el lenguaje.

    Cuando la demencia es moderada aparece la dificultad para desarrollar ciertas actividades de la vida diaria. La pérdida de memoria es intensa y existen leves alteraciones en algunas o todas la áreas: comprensión y expresión, fluencia verbal y denominación, de la función viso espacial, praxis, gnosis y capacidad ejecutiva.

    En la demencia grave se necesita ayuda para la mayoría de las actividades cotidianas.

    Las alteraciones cognitivas se manifiestan en todas las áreas.
  • Prevalencia e incidencia de la Enfermedad de Alzheimer (EA)

    La incidencia y prevalencia son medidas de frecuencia de una enfermedad. Permiten conocer en cifras la dimensión de la enfermedad, planificar recursos y diseñar estrategias sanitarias. La prevalencia nos indica la proporción de individuos que presentan una enfermedad determinada en una población determinada o grupo etario, por ejemplo, en las personas mayores de 80 años. La incidencia hace referencia a los casos nuevos que pueden aparecer en un periodo de tiempo determinado.

    Los estudios epidemiológicos demuestran que la incidencia y prevalencia de la EA aumentan a partir de los 65 años de edad. La incidencia de EA se sitúa entre el 1 % y el 3 % al año, aumentando desde los niveles más bajos entre los 65 y los 70 años de edad hasta índices que pueden aproximarse al 4% al año a partir de los 85 años.

    Aunque la prevalencia de la EA ha sido motivo de discusión, la mayoría de los estudios han encontrado que ésta se duplica cada 5 años a partir de los 60 años. Los cálculos aproximados de prevalencia oscilan entre el 3 % en individuos de 65 a 75 años de edad y el 47 % en los que tienen más de 85 años de edad.
  • ¿Qué es la demencia vascular?

    La demencia vascular (DV) es la segunda causa más frecuente de demencia en los mayores después de la Enfermedad de Alzheimer y representa el 10-20% de los casos de demencia.

    El diagnóstico de DV requiere de la presencia de demencia diagnosticada por pruebas cognitivas, más una lesión vascular cerebral y una relación causa-efecto entre las dos. El déficit cognitivo de origen vascular sin llegar a la demencia recibe el nombre de deterioro cognitivo leve vascular. Las lesiones vasculares más frecuentes son la demencia multi-infarto, los infartos estratégicos, y las lesiones de pequeños vasos.

    Estas últimas incluyen la isquemia de la substancia blanca y los infartos lacunares.

    El comienzo de la demencia vascular tiene lugar en la edad avanzada. El cuadro suele ser de inicio brusco y puede haber periodos de recuperación parcial, al ponerse en marcha los mecanismos de reparación cerebral.
  • ¿Cuáles son las causas de la demencia vascular?

    Hay una serie de condiciones que pueden causar o incrementar el daño en el sistema vascular. Entre ellas se incluyen: edad, hipertensión arterial, enfermedad cardiaca, Ictus previo, colesterol elevado, diabetes y tabaquismo. Es importante que estos factores de riesgo cardiovascular sean reconocidos y tratados precozmente.
  • ¿Qué es la Demencia de Cuerpos de Lewy?

    En la demencia de Cuerpos de Lewy, se acumulan estructuras anormales, llamadas Cuerpos de Lewy, en ciertas áreas del cerebro. A partir de esta acumulación, mueren células en la corteza cerebral, y en una parte del cerebro llamada sustancia negra. Se desconoce aún por qué esta proteína se acumula dentro de las células nerviosas en la demencia de Cuerpos de Lewy.

    Los síntomas se asemejan de muchas maneras a los de la enfermedad de Alzheimer e incluyen el deterioro de la memoria, del juicio y la confusión. Sin embargo, generalmente también incluye alucinaciones visuales, síntomas parkinsonianos tales como la mantención de una postura rígida, así como una fluctuación en la severidad de los síntomas día a día.

    Los Cuerpos de Lewy se han hallado en los cerebros de personas con la enfermedad de Parkinson y con la enfermedad de Alzheimer. Estos hallazgos parecen indicar que hay una conexión entre la demencia de Cuerpos de Lewy y otras causas de la demencia, o que estas enfermedades coexisten en la misma persona.
  • ¿Qué es la demencia Frontotemporal?

    La demencia frontotemporal, describe a un grupo de enfermedades caracterizadas por una degeneración de células nerviosas, sobre todo aquellas que se encuentran en los lóbulos frontales y temporales del cerebro.

    Los síntomas de demencia frontotemporal generalmente aparecen entre las edades de 40 y 65 años. Debido a que las estructuras que se encuentran en los lóbulos frontales y temporales del cerebro controlan el juicio y el comportamiento social, las personas con demencia frontotemporal a menudo tienen problemas en mantener interacciones sociales normales. Es posible que muestren una conducta social inadecuada para el contexto. Otros síntomas incluyen la pérdida del habla y del lenguaje, conducta compulsiva o repetitiva, aumento del apetito y problemas motores tales como la rigidez y problemas de equilibrio. También puede haber pérdida de la memoria, aunque típicamente esto ocurre en una etapa avanzada de la enfermedad.
  • ¿Qué es la demencia asociada a la enfermedad de Parkinson?

    La enfermedad de Parkinson se asocia frecuentemente con déficits cognitivos, aunque estos en un inicio resultan sutiles, clínicamente poco significativos y no afectan a las actividades complejas de la vida diaria de los pacientes. El empeoramiento progresivo de las funciones cognitivas puede alertar la presencia de demencia.

    La demencia asociada a la enfermedad de Parkinson (DEP) aparece así en el contexto de una enfermedad de Parkinson típica establecida, y afecta a más de un dominio cognitivo, principalmente la atención y la función ejecutiva y visuoespacial.

    El trastorno cognitivo central es, sin duda, el de las funciones ejecutivas. Este déficit hace referencia a las dificultades en planificación, adaptación a situaciones novedosas, inhibición de respuesta automática, capacidad de concentración y atención. Las quejas de memoria suelen ser frecuentes en personas con DEP. Sin embargo, para gran parte de estos pacientes, el problema central de memoria puede ser secundario a trastornos en la atención y en la memoria de trabajo.
  • ¿Qué alteraciones cognitivas aparecen en las demencias?

    Las manifestaciones clínicas de la demencia son heterogéneas y depende de cada cuadro, de la localización de las alteraciones y de su progresión. Por ejemplo, en la forma de presentación típica de la enfermedad de Alzheimer aparece inicialmente trastorno de la memoria, porque los circuitos de la memoria se alteran muy precozmente. Cuando las lesiones se extienden a otras áreas se hacen evidentes diversos trastornos, como aquellos del lenguaje.

    Asimismo, en la Demencia Frontotemporal, puede predominar al comienzo de la enfermedad la variación de la personalidad y de la conducta social por alteración de las regiones prefrontales cerebrales, o bien puede destacar una alteración destacada del lenguaje en forma de afasia, según el área de afectación cerebral.

    Cada tipo de demencia tendrá una manifestación que dependerá de las particularidades del cuadro, de su progresión y de la propia persona.
  • ¿Cuáles son los Factores de Riesgo para la Demencia?

    Varios factores afectan la posibilidad de desarrollar demencia. Algunos factores son modificables y otros no lo son.

    Factores que no se pueden modificar:

    - Edad avanzada. El riesgo de adquirir la enfermedad de Alzheimer, la demencia vascular y varios otros tipos de demencia aumenta significativamente con la edad avanzada.

    - Género. Es más frecuente que la Enfermedad de Alzheimer aparezca en las mujeres y una de las explicaciones se relaciona a la deficiencia de estrógeno después de la menopausia.

    - Genética / Antecedentes familiares. El antecedente de un familiar con la enfermedad aumenta el riesgo, sobre todo cuando le familiar es la madre. En caso de la EA, hay un 3% a 5% de casos que son familiares y la herencia es autosómica dominante.

    Factores que se pueden modificar/ prevenir:

    Falta de actividad intelectual.

    Falta de actividad física.

    Hábitos alimenticios disfuncionales.

    El colesterol.

    El fumar y el uso del alcohol.

    Enfermedad cardiovascular.

    La diabetes
  • ¿Qué podemos hacer para prevenir la demencia?

    Se recomienda el control de los factores de riesgo vascular y mantener hábitos de vida saludables. Entre estos hábitos se encuentra la alimentación equilibrada (incluyendo, por ejemplo, el consumo de ácidos grasos omega-3), realización de ejercicio físico regular, participación en actividades de estimulación cognitiva, participación en actividades ocio recreativas y promoción de la socialización, por la clara evidencia que existe sobre su beneficio en aspectos de la salud.

    En CIATEC se brindan talleres de estimulación de funciones intelectuales, como los talleres de memoria y diversas actividades de carácter preventivo.
  • ¿Qué cuidados necesita una persona con demencia?

    Las personas con demencia moderada pueden necesitar cuidado las 24 horas del día. Según el avance de la enfermedad, es posible que también necesiten ayuda con las actividades de la vida diaria, como comer, vestirse o bañarse. Para poder cumplir con esas necesidades la persona que cuida a la persona con demencia necesita tener paciencia y decidir si tomará la responsabilidad del cuidado.

    El ambiente de un hogar, muchas veces presenta ciertos peligros y obstáculos para estos pacientes. Efectuar cambios simples en el ambiente puede solucionar estos problemas. Por ejemplo, remover elementos cortantes que estén al alcance del paciente y alfombras o elementos de decoración que puedan provocar caídas. Otras medidas de seguridad incluyen instalar barras de seguridad en los bordes de la cama y en el baño.

    En CIATEC se brindan pautas de cuidados para los pacientes con demencias, además de tratamientos integrales que implican profesionales de diferentes disciplinas.
  • ¿Qué hacer antes los problemas comportamentales de personas con demencia?

    Las personas con demencia muchas veces desarrollan problemas de comportamiento por su frustración ante situaciones específicas. Por lo general, no pueden comunicar lo que desean o necesitan. Es importante entender que toda conducta obedece a una causa, no surge de la nada. El comprender o modificar las situaciones que desencadenan estas conductas puede ayudar a hacer que la vida sea más agradable, tanto para la persona con demencia como para quienes la cuidan.

    Por ejemplo, es posible que una conducta conflictiva se deba a algo que alguien dijo o hizo, o puede ser producto de un cambio ocurrido en el entorno físico. La clave para modificar la conducta está en cambiar las circunstancias externas. Otro hecho común suele ser la frustración o confusión que sufren los pacientes por el nivel de actividad o de ruido en su medio ambiente. Reducir la actividad y el ruido innecesario (tal como limitar el número de visitantes y apagar el televisor cuando no esté en uso) puede ayudar a la persona a comprender lo que se le está pidiendo y a realizar tareas simples. La confusión puede reducirse además simplificando la decoración del hogar, guardando objetos que desordenen la casa, poniendo al alcance del paciente los objetos que usa diariamente, y manteniendo una rutina para que pueda predecir horarios durante la jornada. El uso de calendarios y relojes también puede ayudar a los pacientes a orientarse.

    Asimismo, se debe considerar que las soluciones que funcionan hoy tal vez no funcionen mañana. Los factores que inciden sobre la conducta problemática, así como el avance natural de la enfermedad, nos indican que las soluciones que hoy resuelven el problema quizás tengan que modificarse mañana o que ya no funcionen en absoluto. Lo más importante para enfrentar las conductas problemáticas consiste en mantener la creatividad y la flexibilidad en nuestras estrategias ante cada problema.
  • ¿Qué actividades pueden hacerse con una persona con demencia leve y/o moderada?

    A las personas con demencia se les debe alentar para que sigan sus actividades de gusto e interés, siempre y cuando éstas sigan siendo seguras y no le causen frustración al paciente. Ciertas actividades como el trabajo artístico, los juegos de mesa y la música pueden servir de importante estímulo mental y mejorar el estado de ánimo. Asimismo, programar ejercicios físicos periódicos puede ayudar a reducir la ansiedad del paciente y fomentar la salud. El ejercicio físico también ha demostrado su influencia en la funciones cognitivas, como la memoria.

    Según la evolución de la enfermedad, los ejercicios cognitivos y el tratamiento neuropsicológico son de gran utilidad. En CIATEC se ofrecen talleres intensivos de entrenamiento en memoria así como diversos programas neurocognitivos y actividades para pacientes con deterioro cognitivo leve y moderado.
  • Tratamiento integral de las demencias

    Existen numerosas propuestas para el tratamiento integral de personas con demencias. En CIATEC, el tratamiento inicia con una valoración médica y neurocognitiva del estado funcional del paciente y de las posibles necesidades que presenta la familia. A partir de esta valoración, se crea un plan de intervención cuyo objetivo fundamental es la mejora cognitiva y, principalmente, el aumento de la funcionalidad, de la independencia y de la calidad de vida, tanto del paciente como de la familia.

    El tratamiento es individualizado en función de las características de la persona y se realiza desde un abordaje interdisciplinar, donde un grupo de médicos, psicólogos, neuropsicólogos, fisioterapeutas, fonoaudiólogos y acompañantes terapéuticos abordan diferentes aspectos de la enfermedad.

    Además, un pilar fundamental en el tratamiento es el abordaje y la contención a los cuidadores. Para ello, se ofrecen grupos de apoyo y talleres psico educativos, que intentan informan, guiar, orientar y brindar sostén a familiares y cuidadores principales de personas con demencias.
  • Cuidado de los cuidadores de personas con demencias

    La carga emocional y física para una persona que cuida a alguien que padece de demencia, puede ser enorme. Es importante que el cuidador o cuidadora sepa que puede poner en práctica una serie de pautas para que la vida sea más fácil para ambos.

    Infórmese: La enfermedad de Alzheimer y las restantes demencias son enfermedad del cerebro. Para entender lo que le ocurre a una persona con Alzheimer es necesario tener información y aceptar la guía de los especialistas.

    En CIATEC se ofrecen talleres para cuidadores así como grupos de autoayuda. Estos pueden ayudar a soportar las exigencias del cuidado además de aportar mucha información útil sobre la enfermedad y su tratamiento.

    No se culpe a usted mismo: No se culpe ni haga lo mismo con la persona con demencia por los problemas que atraviesa. Recuerde que la causa es la enfermedad.

    Acepte la ayuda de su familia: Para algunos cuidadores la familia es la mayor fuente de ayuda. Dentro de lo posible, es importante aceptar y solicitar ayuda de otros miembros de la familia, y no llevar la carga solo.

    Comparta sus problemas: Es necesario que comparta con otros sus sentimientos y experiencias como cuidador, de lo contrario, puede ser más difícil cuidar a la persona con demencia. Si puede ver que lo que usted está viviendo es una respuesta natural a su situación, le será más fácil el manejo. Trate de aceptar ayuda cuando otro se la ofrezca, aunque tenga la sensación de que lo pueda molestar. Trate de pensar con anticipación y tener a alguien a quien recurrir en caso de emergencia.

    Bríndese tiempo para usted mismo: Es importante para los cuidadores poder distanciarse de la situación, para poder soportar la carga que el cuidado implica y realizar actividades que le gusten. En CIATEC se ofrecen servicios de alivio para el cuidador, y actividades diurnas que pueden hacer los pacientes, de tal manera que el cuidador pueda descansar y reponerse.

    Conozca sus límites: ¿Cuánto puede aguantar antes de que sea demasiado? Si su situación se vuelve imposible de tolerar pida ayuda para evitar una crisis.

    Recuerde que usted es importante: Usted es importante, y necesita cuidarse para poder cuidar. Bríndese tiempo para ello.
CUESTIONARIO
ESFUERZO DEL CUIDADOR DE PERSONAS CON DEMENCIA

Responda SI o No las siguientes preguntas:

1) ¿Tiene problemas para conciliar/mantener el sueño durante la noche o se levanta cansado por la mañana? (Por ejemplo, porque el enfermo se levanta por la noche).

2) ¿El cuidado de su familiar/paciente es poco práctico? (Por ejemplo, porque la ayuda le consume mucho tiempo y tarda en proporcionarse).

3) La situación de cuidado ¿le representa un esfuerzo físico? (por ejemplo, porque hay que sentarlo y levantarlo de la silla, de la cama, de la bañera, etc.).

4) ¿Le supone la situación de cuidado una restricción a su vida anterior? (Por ejemplo, porque ayudar le limita el tiempo libre y no puede hacer visitas).

5) ¿Ha habido modificaciones en su familia? (Por ejemplo, la ayuda ha roto la rutina o no hay intimidad).

6) ¿Ha habido cambios en los planes personales? (Por ejemplo, tuvo que rechazar un trabajo o no pudo ir de vacaciones).

7) ¿Ha habido otras exigencias de tiempo? (Por parte de otros miembros de la familia).

8) ¿Ha notado en usted cambios emocionales?.

9) ¿Algunos comportamientos del paciente le resultan molestos? (Por ejemplo, la incontinencia, las acusaciones de que le quitan cosas).

10) ¿Le duele darse cuenta de lo mucho que ha cambiado el paciente/familiar comparado a cómo era antes?

11) ¿Ha habido modificaciones en su trabajo?

12) ¿Le significa los cuidados del enfermo una carga económica?

13) ¿La situación se ha desbordado totalmente?

Puntos:

Asigne 1 punto a cada respuesta afirmativa y 0 punto a cada respuesta negativa. Si su puntuación es superior a 7 ¡cuidado!, está poniendo en riesgo su SALUD

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